
La problemática de la organización moderna y los múltiples desafíos que la misma enfrenta, ha puesto en el centro de atención como una cuestión de ineludible prioridad la formación gerencial y de cuadros directivos.

La complejidad de dicha tarea, excede la mera realización de serie de seminarios o cursos de perfeccionamiento por parte de los involucrados e inclusive el desarrollo de carreras universitarias de grado o postgrado.
Se requiere mucho más: un seguimiento permanente del potencial ejecutivo a lo largo de un proceso formativo que debe incluir distintas experiencias educativas formales e informales, a la vez de un soporte directo en la toma de decisiones que solamente puede brindar la presencia de un verdadero consejero personal.

La planificación y el monitoreo permanente de este proceso es la tarea que encaran los modernos
"mentores" en el terreno empresario e institucional.
Fernando Grosso, ha acumulado en los últimos años numerosas experiencias en el cumplimiento de este rol, habiendo desarrollado un modelo de trabajo de alta eficacia que ha sido puesto a prueba en la preparación de dirigentes con responsabilidades diversas, operando en situaciones tales como:

Sucesión del CEO corporativo

Recambios generacionales en empresas de familia

Acompañamiento de cuadros políticos y líderes sociales

Emprendedurismo y desarrollo de jóvenes empresarios

Profesionales independientes